Disidencia sexual y militancia partidaria: tensiones y desafíos desde la izquierda
por Leonardo Jofré y Rodrigo Mallea
Para nosotres la radicalidad de la disidencia está no sólo en ser un opuesto, sino en la necesidad de hacer transformaciones profundas. Y, para ello, el aparataje partidista de disputa territorial, institucional y nacional –con disciplina militante que logra abarcar desde una óptica totalizante las distintas áreas de las relaciones sociales de producción y reproducción de la vida– es una condición de posibilidad, pues es lo que permite en lo efectivo un despliegue profundamente transformador. El problema, claro está, es que se nos otorga a las disidencias una doble carga: la disputa política misma del partido en el plano externo y también dentro del mismo, teniendo que justificar recurrentemente de la relevancia de nuestras luchas. Continuar leyendo