Manifiesto de Zimmerwald

por Leon Trotsky

Esta lucha es la lucha por la libertad, por la fraternidad de los pueblos, por el socialismo. Hay que emprender esta lucha por la paz, por la paz sin anexiones ni indemnizaciones de guerra. Pero una paz así no es posible más que con la condición de condenar todo proyecto de violación de derechos y de libertades de los pueblos. Esa paz no debe conducir ni a la ocupación de países enteros ni a las anexiones parciales. Nada de anexiones, ni reconocidas ni ocultas y mucho menos aún subordinaciones económicas que, en razón de la perdida de autonomía política que entrañan, resultan todavía más intolerables si cabe. El derecho de los pueblos a disponer de ellos mismos debe ser el fundamento inquebrantable en el orden de las relaciones de nación a nación. Continuar leyendo

Para un balance de la era Piñera: una hipótesis sobre las razones de clase. 2010 – 2022

por Luis Thielemann H.

Los empresarios no son políticos, pero para peor, creen que la política es una ciencia secundaria, o más bruta, respecto de las artes necesarias para ganar y acumular capital. Hay un ejército de académicos constantemente asegurando aquello, con más poder que verdad, y cuya credibilidad fue decayendo globalmente a la par de la larga década piñerista y la crisis económica permanente de 2008 a la fecha. Es en base a esa percepción de preeminencia de la racionalidad de los negocios respecto de la ciencia y arte de la política, es que suelen confundir intencionadamente las virtudes y características ideales de ambos campos, creyendo que la actitud salvaje del apostador en los negocios, solo sería todavía más eficaz en la política. Piñera, en ese sentido, representaba ese ideal, y en sus dos gobiernos lo llevó a cabo hasta la subordinación total de la política a los negocios, al límite de destruir su propio prestigio como político. Continuar leyendo

Tras la ruptura: hacia un cambio democrático revolucionario

por Benjamín Infante

Aun considerando la correlación de fuerzas desfavorable en términos estructurales y el programa de corte democrático popular habilitado por el pueblo, las fuerzas de cambio en Chile se debaten entre ejecutar un proyecto de revolución pasiva y eventualmente renunciar al programa instalado en la ruptura popular de octubre de 2019, o proyectar un cambio democrático de carácter revolucionario es decir, que en poco tiempo logre instituir un nuevo modo de producción de realidad, distinto al del capital, en tanto socialice en el pueblo el poder político concentrado en el Estado. Creemos que la única manera de que un proyecto político responda a la demanda refundacional del Estado y a las contradicciones de largo y corto plazo desnudadas, es realizando una verdadera revolución desde el Estado. Continuar leyendo

El MIR y el plebiscito de 1988

por Nicolás Campos Rojas

Comprender los años de lucha contra la dictadura y los años previos al plebiscito de 1988 como momentos que interpelaron de manera importante al MIR, generando cierto desorden en las filas miristas, resulta ser un elemento necesario y pertinente en virtud de aproximarse a establecer un entendimiento critico de una de las expresiones políticas más características de la izquierda en la segunda mitad del siglo XX chileno. Lo anterior también puede permitir avanzar en la comprensión de los alcances que tuvieron los últimos años de la dictadura militar en las organizaciones opositoras al régimen, las cuales no pueden comprenderse como un bloque homogéneo, por más que compartieran un elemento programático fundamental como lo era la lucha por poner término al régimen dictatorial. Continuar leyendo

El gobierno de Boric y el concepto generación. Sobre una categoría adorada y ninguneada

por Víctor Muñoz Tamayo

Lo generacional en los procesos políticos y emergencias militantes ha sido una realidad histórica. Nadie puede desconocer la impronta generacional en cuadros DC que llegan al poder en 1964 habiéndose socializado políticamente durante su juventud en los años 30, como tampoco en los fundadores de la UDI que venían construyendo militancia nacional desde que a partir de 1973 (e incluso antes) los fuera convocando un veinteañero Jaime Guzmán, o en quienes quiebran la JDC, fundan el MAPU y luego son centrales en la conformación de la Concertación. Esas improntas generacionales existen porque hubo identidades políticas que configuraron un relato en que las experiencias juveniles y autorepresentaciones en la historia se hicieron considerando contextos y edades que daban lugar a representaciones de “nosotros” y “otros”. La idea de generación fue parte del proceso en tanto se echó mano a ella para construir militancia, identidad y proyecto. Continuar leyendo

Lejos de la casa y el árbol. Factores comunales de los resultados electorales de Apruebo Dignidad. Parte 2

por Matias Gómez Contreras y Pablo Contreras Kallens

Lejos de los guiños a la ex-Concertación, o alguna especie de viraje al centro político deslavado, el mayor potencial electoral –y, por ende, allí donde más duramente fracasamos en la primera vuelta– está en recuperar la fuerza política y electoral de la revuelta que se expresó en el plebiscito. Son cientos de miles – más precisamente, algo así como 620 mil– las personas que votaron en el plebiscito y no votaron en la elección presidencial. Nuestro error fue permitir que el momento político creado por la revuelta pasara por el lado de gran parte de quienes quisieron ser parte de los cambios traídos por ella, acompañado de un encierro cultural extremo que nos impidió ver lo limitado de nuestra base electoral actual y la lealtad que, a pesar de nosotros mismos, las clases populares siguen teniendo con los proyectos de cambio. Continuar leyendo

Gabriel Boric, la caída del ideal revoltista y el futuro de la izquierda

por Claudio Aguayo

Probablemente asumir la conducción de un trozo de Estado sea lo más inteligente. Pero no a costa de diezmar y suturar a la izquierda, clausurarla en el Estado. Esa práctica, tan cara a los últimos años de historia, pone entre paréntesis la lucha de clases. La evolución del patrón de acumulación chileno y los límites que impone. El hecho de que la explotación podría sentir la necesidad de intensificarse en un período crítico de la economía mundial—hiperinflación, crisis migratoria, etc. Y que la formulación institucional-política de la burguesía, la derecha chilena y sectores del centro, van a necesitar medidas de ajuste—como sucedió en Grecia con SYRIZA en 2016, una de las pocas soluciones centristas a un conflicto de alta intensidad en las últimas décadas. Continuar leyendo

No pasarán

por Ignacia Gutiérrez Aguilar

El año 1936, Dolores Ibárruri, militante del Partido Comunista español pronunciaba la frase “No Pasarán”, pasando a formar parte del imaginario histórico recogiendo el espíritu de resistencia ante las fuerzas fascistas en medio de la guerra. 85 años después, vemos como crece en nuestro país y en el mundo una política irracional que, basada en la mentira y los discursos excluyentes, busca eliminar al diferente. Transforman la diferencia y la disidencia en seres inferiores, decidiendo a las mayorías expulsarnos de la vida y el espacio público. Si queremos cuidar la democracia, nuestros derechos conquistados tras años de organización y manifestación en las calles, no podemos permitir el avance de este discurso peligroso que busca destruir todo lo que se presenta en su camino, teniendo el deber de desmantelar y desenmascarar el fascismo que utiliza como táctica principal manchar con sus ideas las vivencias cotidianas de las personas. Continuar leyendo

Editorial #10: Para continuar la batalla

por Comité Editorial Revista ROSA

La combinación del auge fascista, la capacidad totalizante de las elecciones y su efecto real sobre la configuración del poder del Estado, comienza a achicar velozmente el arco de posibilidades para la izquierda radical. La encrucijada no es nueva, pero sigue siendo brutal. En ausencia de poder real para interrumpir y dislocar la política en su curso actual, quedan solo dos caminos: apostar a la tesis decenas de veces falseada de la agudización de las contradicciones o votar contra Kast, que en las actuales circunstancias es el atajo para admitir que se vota por Boric (o por Provoste, Artes, etc.). Quizás haya una tercera: asumir que se pasará mucho tiempo explicando por qué, en una situación donde solo hay dos alternativas posibles, se optó por una omisión que siempre favorece al que ganase: Boric o Kast. Ninguna de las opciones es alegre para la inmensa mayoría de ese campo. Es derrota pura y dura, es la subordinación al progresismo, es la claudicación de la alternativa radical. Lo hemos dicho antes: así luce una derrota política, como la reducción dramática de nuestro arco de posibilidades. Por eso se dice que las elecciones disciplinan más que la policía. Continuar leyendo

No son 30 pesos, son 30 años: De la consigna a la praxis

por Gonzalo Díaz Martínez

En tiempos cuando ya no se trata solamente de redistribuir la riqueza de un país, sino también de afrontar los desafíos de este siglo, como es preservar nuestra existencia revirtiendo las secuelas medioambientales que deja la relación entre el capital y el extractivismo, o avanzar hacia una igualdad de género en todas sus dimensiones, de cada uno de nosotros y nosotras depende cobrar el rol protagónico que nos convoca para transformar la realidad de un Chile que clama por dignidad para esta y las futuras generaciones. Continuar leyendo